lunes, 24 de marzo de 2008

luces de neon

aquí hay demasiado silencio.
mi despertar parecía salido de una película americana con escaso presupuesto y una directora entrada en carnes recién salida de la universidad y que necesita agradar a su rico padre. con el albornoz verde típico de mis días muertos de carnaval, he salido a recoger el correo mientras el perro corría ladrando hasta el cartero, supongo que para darle los buenos días. si ese hombre hubiera sido bukowski en 1954, mi perro sería una razón más para abandonar la oficina de correos de los ángeles y volver al hipódromo.
no había leche para desayunar, tampoco había nada que se pareciera a un desayuno. con el poco dinero que me queda vivo, fui a comprar despeinado, dormido y con cara de huevo pasado por agua. en esas condiciones hacer una cesta digna y sana es misión imposible y mucho más si te sientes engañado por el queso. nada más llegar el perro se dio cuenta de que no había comprado nada y me había gastado la mitad del presupuesto para la semana, toca perder unos kilos.
después de un paseo por el sol con un periódico viejo (no me di cuenta de ese dato hasta pasados los deportes) inventé algo para comer y cogí el libro para perderme un rato. allí sigo, no prometo volver...

(estoy en plena huelga de mayúsculas, aquí todos somos iguales)


2 comentarios:

esteff dijo...

He decidido comenzar la campaña de apoyo a tu blog comentando todo aunque sea con gilipoyeces y tu pases del mio, con que leas me es suficiente.
Te vinieron a rescatar por poco precio, tu soledad vale más que eso, la mia creo que con veinte euros de limosna está contenta.
No sabía que tenías perro =). Me voy a aprovechar mi tiempo, hoy hace un sol increíble.

luciérnaga dijo...

nunca fue lo tuyo ir de compras....