jueves, 27 de marzo de 2008

1:13

descansa señor de los ratones
hombre cosido a base de jirones
empapa tu pena en la almohada
y deja que la noche la destile
para beberla fresca por la mañana
transformada en un par de cojones

Mario Tormo
16.05.07

2 comentarios:

Mario Tormo Tavira dijo...

Sigue escribiendo pequeñas historias que encierran mundos desdibujados a base de swing, whisky, neumáticos raídos y recuerdos de un pasado que nunca existió nada más que en tu enturbiada imaginación y yo seguiré enganchado al placer de su lectura.

Estas veces en las que de repente abro los ojos y me encuentro en mitad de la Route 66 no se me ocurre más que sacar el teléfono que suponía en mi bolsillo para llamar a que me indiquen el camino de vuelta.

Aunque siempre me encuentro con que en mi bolsillo no hay más que dos dólares de plata y un recorte del periódico de ayer con la noticia de un trájico accidente.

Pero esta vez había algo en el bolsillo de atrás. Una caja de cerillas. Es de un club nocturno, que de nocturno no tiene más que las persianas, y éstas están tan raidas como las medias de sus hastíadas inquilinas.
No tengo mas que alzar la mirada para ver que se encuentra a pocas millas de donde yo me encuentro.

Camino durante el tiempo suficiente para haber memorizado la posición exacta de todos los casquillos que he ido salteando a mi paso.

Tras pasar una chirriante puertezuela de madera me encuentro al mas hostil de los hermanos Dalton tras la barra. Lo primero que se me ocurre es enseñarle el recorte de periódico.

Es la noticia sobre un estrepitoso accidente sufrido por un Cadillac Blanco. Aunque esa información me la proporciona el camarero, pues en el arrugado papiro sólo venía el lugar de los hechos.

No puede ser, no puede ser tu coche, pero aún así necesito acudir allí para saber que ha ocurrido realmente.

Los dos dólares de plata me proporcionarán la manera de llegar con la mayor presteza posible en ese momento...

esteff dijo...

Qué te pasa??
Yo también me estoy como secando.
Al final va a resultar que somos felices y hace falta que venga un libro de quien sea a inspirarnos, o el amor (¿ves como no esta perdido?).

Iba a decir, "te leo"... ja!