martes, 8 de julio de 2008

tengo el estómago lleno de cosas afiladas

siempre he permanecido a la espera, en el rincón más alejado de la ventana, anunciando los finales en voz baja y sufriendo con los pequeños detalles insignificantes, amargos y desesperanzadores.
ahora mi existencia se suma al caos reinante y las cosas dejan de tener sentido, todo se resume a una veloz carrera por el mundo en el que uno no puede pararse a admirar la verdadera belleza de las cosas. sólo puedes avanzar, correr, agitar las manos y gritar que quieres ser libre sin saber disfrutar de una noche con estrellas.
la vida aquí es frágil, volátil, y se escapa a las percepciones simples. sin explicación sigo escribiendo errores en la lista y dejando atrás las consecuencias de noches agitadas, y resacas llenas de remordimientos. y me sigo preguntando dónde estás ahora mismo, qué te preocupa, qué te hace feliz...
en la carretera, almacenando mil historias en mi memoria. memento mori

1 comentarios:

esteff dijo...

conoces la profecía autocumplida??
piensas que algo va a salir mal, fatal, horrible,anuncias un mal final en voz baja y al final, magicamente lo acaba siendo: un autentico fracaso.
sea lo que sea lo que te preocupe esta noche conseguirás olvidarlo.
adelante!
un beso desde tierras nubladas a veces =)